Servirse así mismo. SIMÓN PEDRO, un nuevo nacimiento.

por | 13/02/2017

Servirse así mismo. Simón Pedro.

Simón Pedro es un personaje relevante en el Nuevo Testamento, es una figura recordada de las primitivas comunidades cristianas. Una condición del hombre sin Cristo es servirse así mismo. Se vive arrastrado por los deseos, sirviéndose a si mimo , sirviendo a sus  pasiones, deseos e intereses, en otras palabras, haciendo su voluntad,  vive sujeto a sus propios caprichos. Siente temor de las cosas diabólicas, sufre la envidia, y la realización se vuelve efímera.

Marcos 10:45
Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Las personas  que viven en el mundo sin la guía del señor, ven su realización en cosas materiales, en sentimientos, placeres. etc.  Ven la necesidad de adquirir algo (Una casa, un buen empleo, un buen coche, tener  riquezas, tener suficiente conocimiento, destacar en alguna rama del saber, las ciencias, el deporte, el arte, placer, etc…..),  pero como no siempre se consigue lo deseado, entonces se sienten frustrados, desconsolados (infelices), y aún, cuando es alcanzado, solo se siente realizado por instantes (instantes de felicidad), porque automáticamente siente la necesidad de plantearse otro reto.

Gálatas 5:13
Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

Simón Pedro

Simón Pedro

Simón Pedro experimentó un Nuevo Nacimiento.

 

En la Biblia (Nuevo testamento) en la Segunda Epístola Universal de San Pedro Apóstol Capitulo 1 , Pedro anima a los creyentes a seguir avanzando, a seguir creciendo, a seguir desarrollándose en la nueva vida que el creyente tiene en Jesús, los anima desde su propia experiencia.

Pedro era Simón  antes de conocer a Jesús, era un pescador que se servía a si mismo, cuando conoció a Jesús su vida fue transformada, él entró en un discipulado, en un proceso de aprendizaje y de cambio. Simón el pescador llegó a ser Pedro el Apóstol, sirviendo a Dios.

 

 

Antes , Simón iba a donde él quería, después Pedro iba a donde el señor lo enviara. No es lo mismo ir a donde me parece, que ir y ser guiado por el señor.

El hombre en Cristo mide el grado de su realización (felicidad) en la medida de su relación con Dios, se siente feliz sirviendo a Dios y confiando en él.

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